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28 de agosto de 2014

Apuesta a ti mismo.

Hay muchas cosas que a la gente le gustan aunque no lo sepa. Quieres comprobarlo? Invierte en ti mismo. Apuesta a ti mismo. Esa la lección la aprendí de mi socio Luis Miguel Cruz Ceballos.
Siendo jefe del departamento de Infografía en el diario El Centro me tocaba estar entre lo que quería mi equipo y lo que quería la empresa. Este gráfico de seis páginas tabloide nació de la pasión de Luis Miguel. Hasta yo me interpuse debido a la falta de interés de la redacción por publicar un proyecto de esta envergadura. Cuán equivocado estaba.

Luis empezó a ilustrar a pesar de que no se iba a publicar la infografía, yo a dar color a las ilustraciones (renuéntemente). Todos en el equipo metieron mano para apoyar. Vaya, después de todo se trataba de Star Wars. Cómo no emocionarse?! Hicimos un par de páginas y fue hasta entonces que el periódico entero se enamoró. Todos querían ver cómo se iba armando. Qué personajes iban a entrar. Cómo lo ilustraba Luis. Cómo yo le daba color. Los diagramas que estaba trazando Víctor.
Increíblemente, las últimas 2 hojas se hicieron el día anterior a ser publicadas.
Al final, Luis Miguel (con nuestra ayuda y a pesar de nosotros) se ganó la publicación. Nos dio a todos algo que no sabíamos que queríamos. Yo sólo puedo sentirme feliz de haber tenido la oportunidad de participar en un proyecto que resultó tan exitoso para mi equipo. Todo el resto de la gloria le toca a él.

Toma nota: si hay algo sobre lo que sientas pasión, invierte en ello. Siempre habrá locos que te sigan la corriente. Lo sepan de antemano o no.

1 de febrero de 2011

Respondón 2: Educación para periodistas


Nomás por poner algo: Violencia en la escuela

“Actualmente la formación de los periodistas tendría que ser un 50 por ciento en nuevas tecnologías, 25 por ciento en márketing y después hablar de periodismo”, fue parte del discurso que dio el periodista español Fernando Gonzáles Urbaneja, al presentar datos sobre un informe de la situación de esta profesión en su país.


Eso fue lo que leí y que colmó el plato para mí. Al principio, quise cotestar, como en mi último post: furibundo. Pero en vez de eso me puse a buscar las razones por las que el print no va a morir pronto y estos presagios y comentarios sensacionalitas están equivocados. Salieron unas buenas ideas (cosa del siguiente post) y eso me calmó el ánimo, por lo que hoy volví con nuevos ojos y más paciencia a poner mi contestación:

Los comentarios en respuesta (de periodistas, asumo) eran en general contrarios a lo que decía el mencionado discurso, así que agregué:

Además, en 5 años (o sea para cuando estés acabando la carrera, la tecnología y esos medios habrán cambiado. Hay que enfocar más esfuerzos en:

1. Análisis y lógica: énfasis en generar las preguntas en nombre del lector. Si te dicen que el 60% gana el salario mínimo, siempre hay que informarse sobre el 40% restante. Es muy probable que ahí también haya noticia. Hay que cuestionar, atar cabos, hacer conexión de ideas, teorizar, investigar y resolver.

2. Diseño editorial. Resulta increíble que no exista un lenguaje común entre diseñadores y periodistas. Énfasis en los recursos narrativos y de soporte editorial. El diseñador necesita recursos, tablas, citas, gráficos, numeralias, listas, recuadros para diseñar; el periodista los necesita para contar su historia. Esta es la primera 'PLATAFORMA' a la que debería dedicarse atención, pues tiene una lógica muy similar a la online y está más basada en generar contenido que saber sobre redes sociales

3. Infografía. No podría hacer más énfasis en lo vital que es que se acerquen a este género, Tiene su propia economía de lenguaje. Es didáctica. Atractiva. A los infografistas nos ayudaría mucho su apoyo y tener lenguajes comunes. La razón por la que se nos considera unas 'divas' o 'difíciles' es por que tenemos que cuestionarlos sobre cosas que no se les ocurrió preguntar en el momento adecuado, pues no sabían que se requerían para un gráfico.

La red va a seguir cambiando, y no sabemos qué va a requerir en 5 años. Pero estamos dejando que nos moldee como periodistas, diseñadores y comunicadores. Hay que hacer valer nuestros valores, o nos vamos a encontrar revolcados por la ola cuando cambie la marea sin avisar... ya lo hizo una vez.

23 de enero de 2011

Revista del Consumidor

Me gusta creer que la infografía tiene una de las características más nobles de todo el ramo del diseño, y es que tiene la misión fundamental de simplificar el conocimiento, en muchos casos para el lector común. La infografía no sólo busca adornar o ser apreciada, sino comunicar. Trabajar con la gente de la Profeco es gratificante en ese sentido: puedes sentir su necesidad de ser útiles para todos y quiensea.












26 de octubre de 2010

Divorcio entre amigos


Cada vez que hay una conversación triste en la que me entero de la separación de alguna pareja de amigos reafirmo que lo de la crisis de los 7 años es bastante cierto. No se trata de ningún tipo de maldición, sino es algo fincado en eventos vedaderamente calculables. Y es que las personas que andan juntas por años siguen creciendo, comparten puntos pivotales que los mantienen juntos, pero siguen creciendo. No siempre es en la misma dirección. Contrario a lo que Miguelito, el de Mafalda, decía: hay quienes crecen del obligo para arriba y los que crecen del ombligo para abajo. Así que la recomendación que hago a todas las parejas ahora es hacer una revisión de contrato cada cinco años, tiempo suficiente en el que se ha crecido y experimentado y vivenciado tanto que es necesario reconsiderar si las metas y el destino de ambos aún compagina o cómo hacer para que compagine.
Profesionalmente me parece que ocurre algo similar. Cada cierto tiempo (para cada gente funcionarán diferentes periodos) hay que hacer un análisis de conciencia y determinar para dónde apuntar el zapato. Hoy como parte del divorcio laboral que estoy atravesando, dejo de hacer ilustraciones para libros de texto. El divorcio es primeramente de la noción de que me voy a hacer 'más diseñador'. A partir de esta decisión, levanto velas con vistas a explorar las aguas de la comunicación y el desarrollo editorial. No me interesa hacerme un maestro en Flash® ni un gurú en 3D ni ser un gran ilustrador, pero me voy con esas herramientas a buscar un nicho específico y vacío entre lo editorial y lo gráfico.

Abandonar el nicho de las ilustraciones de libros de texto responde a varias dificultades que plantea este tipo de trabajo. Primero que nada, se trata de trabajo a destajo que representa una baja remuneración. Hay que entrar en una mentalidad maquiladora si quieres hacer 150 ilustraciones en 30 días (30, si tienes suerte), diluyendo toda creatividad -que es la principal moneda que tenemos para crecer-, al tiempo que diluyes tu carpeta con una muestra mínima de lo que puedes hacer. Generalmente te apegas a una lista o solicitud en Excel® tan específica que raya en lo ilógico y que está ceñida hasta la asfixia por criterios subjetivos ("la mamá debería verse más amable... el niño no parece de 8 años, se ve como de 9 o 10..."). Al final, no son onbstáculos ineludibles, pero no tengo la paciencia para cambiarlos y no los veo en mi destino.

Hoy veo más claro que nuevamente debo soltar la orilla de esas chambas 'seguras' y arriesgar el pellejo e invertir el tiempo en trabajos constructivos para mí. Fue una bonita relación y yo por lo menos, me llevo mucho aprendizaje. Le deseo lo mejor y sé que habrá quien la quiera igual o más que lo que lo hice yo, pero lo nuestro se acabó.

3 de octubre de 2010

Trabajando para Macmillan-Castillo

Resulta casi imposible que las cosas se acomoden para salir bien siempre. Pasa, pero no es tan común. Y este no es un caso de cosas correctas en el momento correcto. Trabajar con Macmillan-Castillo fue, como tan común es, navegar contra tiempo y sin brújula. La diferencia es que la actitud de trabajo y colaboración de la gente de la editorial permitió a los participantes un nivel de inmersión propicio para salir del atolladero con saldo más que grato. Aunque no todo fue miel sobre hojuelas y algunas páginas resultaron ilustraciones y no infografías, como se tenía contemplado, sí hubo unas que me dejaron bastante contento por lo bien que empatamos editorial y diseño, y basados en el consenso y la apertura, llegamos a puerto salvo.





30 de septiembre de 2010

50 editores en el fondo del mar...

Entre los planes y proyectos que me están mariposeando en la cabeza, está la de lograr una publicación para la que quisiera deshacerme de los editores. En la que fueran los diseñadores los que comandaran y plantearan estructuras, temas y resoluciones editoriales, basados en las necesidades del diseño. Luego de semejante propuesta incendiaria y escandalosa, muchos fruncen el ceño, por lo menos.
A lo largo de mi carrera y y como es lo más común para todos los diseñadores, son personas ajenas al diseño las que han dictado y decidido sobre los procesos y obviamente afectado los resultados, siempre con la consideración de que la gente encargada de lo visual está al servicio y carece de propuestas editoriales. Pero fuera del rap y los más recientes 'twits', no creo haber visto que los que escriben palabras hayan creado nuevas maneras de comunicar textualmente. Lo que ha pasado es que la tecnología, acogida con brazos abiertos y entusiastas por parte de los diseñadores, ha traído nuevas plataformas en las que los editores, periodistas, cronistas, cuentistas y demás gente de letras ha volcado su trabajo. Pero la realidad es que es básicamente el mismo texto que se pudo haber publicado en un periódico, libro o revista.
Mientras que los diseñadores han tenido que aprender a hacer uso de nuevas herramientas (léase HTML, Flash, 3D, etc), los que escriben siguen haciéndolo igual ahora en el teclado de una computadora en lugar de una máquina de escribir. Todos ellos han dependido de la implementación de nuevas tecnologías para la creación de nuevos foros. Pero los 'creativos' que trabajan con editores saben que les cuesta mucho trabajo aprender a usar Indesign® para editar en una computadora, cualquiera que levante la mano para decir que es editor y que puede hacerlo sólo se convierte en la excepción que confirma la regla. Vaya, ni siquiera han aprendido a hacer uso de esta área de servicio que es el diseño y las plataformas que presentan las nuevas tecnologías.
En Facebook®, los posts de el periódico El universal aparecen de la siguente manera:

Acaso no les parece escandaloso que un medio de comunicación repita no una, sino dos veces lo que ya puso en el titular del post? Acaso no se les ocurre pensar que tienen tres niveles de información que podrían utilizar para comunicar e informar? Este es uno de los más claros y tristes ejemplos que se me ocurren para evidenciar que la gente del lado editorial es generalmente lenta en su evolución. 15 años de infografía en México y aún no me he encontrado uno que sepa escribir para una infografía. Pero de esto asumo mi parte de la culpa.
Así, lo que yo veo ahora es un mundo donde el diseño y la tecnología asume un rol de proveedor de propuestas y opciones para los editores. Son los programadores los que desarrollan la interné y los programas y las plataformas; somos los diseñadores los que las hacemos nuestras y llegamos con estas herramientas nuevas para hacer nuestro trabajo. Un diseñador deberá aprender pronto a hacer gráficos animados y aplicaciones para el ipad, pero el contenido editorial, por su propio pie, seguiría siendo el mismo.
En realidad, exagero cuando digo desaparecer a los editores. Lo que sí me gustaría es robarles un poco del poder que ostentan en las redacciones y que obviamente no quieren soltar. Pensar en una redacción como un área de trabajo en que todas las partes aporten por igual. Donde la línea que divide los departamentos (editorial y diseño) sea cada vez menos obvia y los editores agreguen un lenguaje visual a sus herramientas y los diseñadores asuman un rol más activo e interesado en los contenidos editoriales. Me gusta pensar que podemos eliminar la verticalidad de las redacciones.

23 de septiembre de 2010

Secundum Batracius Petrum Est

Yo veo que les pasa a todos. Andamos todos los diseñadores preguntándonos los unos a los otros cuánto cobrar. Siempre con el miedo de estar cobrando demasiado y espantar al cliente y que se vaya con una oferta más accesible, o cobrar muy poco y no aprovechar una buena entrada. Pobres de los diseñadores e ilustradores que caminamos sobre terreno tan inestable por que nomás no nos ponemos de acuerdo en cuánto vale nuestro trabajo.
Yo por lo menos, siempre me guío por el "según el sapo, la pedrada". Para quién es, en qué técnica, en cuánto tiempo, viendo el material, etc. Pero aún si descuento todas esas variables, la realidad es que no sé cuánto vale mi trabajo.
Esta es una propuesta de precios hecha por el sitio Los Ilustradores en México, me parece que es una buena, aunque cándida idea. Ahora, si tan sólo pudiéramos ponernos de acuerdo para instaurarla realmente. Ora sí, chin-chin el que se raje y se rebaje!

7 de septiembre de 2010

Conozca Más

Serán más de dos años, supongo, los que he colaborado con esta revista. Últimamente hemos usado mucho este estilo para las infos, lo que resulta una bendición y maldición. La bendición es que siempre es rico tener un algo que funcione. te aprendes los atajos, recuerdas la paleta, mantienes los trazos. Debido al uso de trazos con mano alzada, la personalidad de los gráficos es aún más obvia, ayudando a generar y mantener la identidad de la publicación y del realizador.






El problema con este estilo es que su carácter y estilo es que tiene tanta apariencia de 'ilustración', que resulta engañoso en su utilidad. Al final, la siguiente página acabó siendo una serie de ilustraciones y no una infografía, razón por la que ni siquiera pongo la página con el texto, pues no se ayudaban como conjunto para funcionar. La causa de este problema es compartida. Pero como al final de cuentas el que la hizo fui yo, pues le he de poner solución. Pero eso en el siguiente post.