23 de septiembre de 2010

Secundum Batracius Petrum Est

Yo veo que les pasa a todos. Andamos todos los diseñadores preguntándonos los unos a los otros cuánto cobrar. Siempre con el miedo de estar cobrando demasiado y espantar al cliente y que se vaya con una oferta más accesible, o cobrar muy poco y no aprovechar una buena entrada. Pobres de los diseñadores e ilustradores que caminamos sobre terreno tan inestable por que nomás no nos ponemos de acuerdo en cuánto vale nuestro trabajo.
Yo por lo menos, siempre me guío por el "según el sapo, la pedrada". Para quién es, en qué técnica, en cuánto tiempo, viendo el material, etc. Pero aún si descuento todas esas variables, la realidad es que no sé cuánto vale mi trabajo.
Esta es una propuesta de precios hecha por el sitio Los Ilustradores en México, me parece que es una buena, aunque cándida idea. Ahora, si tan sólo pudiéramos ponernos de acuerdo para instaurarla realmente. Ora sí, chin-chin el que se raje y se rebaje!