30 de septiembre de 2010

50 editores en el fondo del mar...

Entre los planes y proyectos que me están mariposeando en la cabeza, está la de lograr una publicación para la que quisiera deshacerme de los editores. En la que fueran los diseñadores los que comandaran y plantearan estructuras, temas y resoluciones editoriales, basados en las necesidades del diseño. Luego de semejante propuesta incendiaria y escandalosa, muchos fruncen el ceño, por lo menos.
A lo largo de mi carrera y y como es lo más común para todos los diseñadores, son personas ajenas al diseño las que han dictado y decidido sobre los procesos y obviamente afectado los resultados, siempre con la consideración de que la gente encargada de lo visual está al servicio y carece de propuestas editoriales. Pero fuera del rap y los más recientes 'twits', no creo haber visto que los que escriben palabras hayan creado nuevas maneras de comunicar textualmente. Lo que ha pasado es que la tecnología, acogida con brazos abiertos y entusiastas por parte de los diseñadores, ha traído nuevas plataformas en las que los editores, periodistas, cronistas, cuentistas y demás gente de letras ha volcado su trabajo. Pero la realidad es que es básicamente el mismo texto que se pudo haber publicado en un periódico, libro o revista.
Mientras que los diseñadores han tenido que aprender a hacer uso de nuevas herramientas (léase HTML, Flash, 3D, etc), los que escriben siguen haciéndolo igual ahora en el teclado de una computadora en lugar de una máquina de escribir. Todos ellos han dependido de la implementación de nuevas tecnologías para la creación de nuevos foros. Pero los 'creativos' que trabajan con editores saben que les cuesta mucho trabajo aprender a usar Indesign® para editar en una computadora, cualquiera que levante la mano para decir que es editor y que puede hacerlo sólo se convierte en la excepción que confirma la regla. Vaya, ni siquiera han aprendido a hacer uso de esta área de servicio que es el diseño y las plataformas que presentan las nuevas tecnologías.
En Facebook®, los posts de el periódico El universal aparecen de la siguente manera:

Acaso no les parece escandaloso que un medio de comunicación repita no una, sino dos veces lo que ya puso en el titular del post? Acaso no se les ocurre pensar que tienen tres niveles de información que podrían utilizar para comunicar e informar? Este es uno de los más claros y tristes ejemplos que se me ocurren para evidenciar que la gente del lado editorial es generalmente lenta en su evolución. 15 años de infografía en México y aún no me he encontrado uno que sepa escribir para una infografía. Pero de esto asumo mi parte de la culpa.
Así, lo que yo veo ahora es un mundo donde el diseño y la tecnología asume un rol de proveedor de propuestas y opciones para los editores. Son los programadores los que desarrollan la interné y los programas y las plataformas; somos los diseñadores los que las hacemos nuestras y llegamos con estas herramientas nuevas para hacer nuestro trabajo. Un diseñador deberá aprender pronto a hacer gráficos animados y aplicaciones para el ipad, pero el contenido editorial, por su propio pie, seguiría siendo el mismo.
En realidad, exagero cuando digo desaparecer a los editores. Lo que sí me gustaría es robarles un poco del poder que ostentan en las redacciones y que obviamente no quieren soltar. Pensar en una redacción como un área de trabajo en que todas las partes aporten por igual. Donde la línea que divide los departamentos (editorial y diseño) sea cada vez menos obvia y los editores agreguen un lenguaje visual a sus herramientas y los diseñadores asuman un rol más activo e interesado en los contenidos editoriales. Me gusta pensar que podemos eliminar la verticalidad de las redacciones.